La hora de André Silva

Portugal no funciona bien en ataque. Pese a marcar tres goles en su debut en el Mundial de Rusia 2018, la delantera de la selección lusa no encajaba bien sus piezas y demostró una dependencia total de Cristiano Ronaldo. En el segundo partido, Fernando Santos realizará variantes para que la conexión de tres cuartos en adelante mejore. Ahí es donde coge fuerza la opción de André Silva en detrimento de Gonçalo Guedes.

Nacido en Baguim do Monte, una pequeña freguesía de apenas quincemil habitantes en el concejo de Gondomar, André se crió en la cantera del SC Salgueiros en la que estuvo seis años. Posteriormente estuvo un año en el Padroense FC hasta llamar la atención a los scouts del Porto FC. Dentro de los Dragones Azules fue ascendiendo hasta hacerse un hueco en el primer equipo. Sus buenas actuaciones, y unos números goleadores aceptables hicieron que el verano pasado el AC Milan desenbolsara 38 millones de euros.


Desde que debutó con Portugal ante Gibraltar en septiembre de 2016, André Silva se convirtió en un fijo en las convocatorias. Fue aprovechando los minutos, formando pareja de ataque con Cristiano Ronaldo. En la Clasificación para el Mundial mostró una facilidad para el gol digna de un delantero clase mundial, con 9 goles en 10 partidos. Esto causó que hace un año André Silva fuera titular en la Copa Confederaciones, donde fue uno de los fijos de Santos, pero tras un año sin muchos minutos en Italia, el joven delantero se ha visto relegado al banquillo en este Mundial. Pero esto puede cambiar.

La naturaleza general del juego de Silva es suficientemente simple, marca goles. El instinto de un cazador furtivo lo ha hecho destacar como un delantero especial a lo largo de su carrera, pero André es más que solo un gran instinto goleador. Su físico le da la flexibilidad de jugar como él quiere, bien construido, sin ser un hombre muy alto, tiene las herramientas para ser poderoso en el aire o para detener a los defensores con la pelota en el suelo. Combinado con sus inteligentes movimientos, esto lo convierte en un puñal en el área, uniendo su habilidad para moverse en las posiciones más peligrosas con la capacidad de aprovecharlas al máximo. Es realmente hábil aguantando la pelota ante su marcador, mientras su mirada se fija en el compañero al que dar el pase, lo que le convierte en un punto de apoyo multifacético para el ataque, capaz de crear oportunidades y terminarlas. Sus diagonales también puede causar problemas para la defensa y no es raro verlo hacer carreras fuera del área acabando en el área, así como bajar a recibir hasta el medio del campo y dar opciones de pase a sus compañeros, algo que le viene de lejos, ya que a nivel juvenil  jugó como mediocampista y como extremo antes de que su habilidad en el centro del ataque fuera explotada.

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Como exige la mayoría de los entrenadores en el fútbol moderno, su ritmo de trabajo también ha avanzado. André se posiciona bien en fase defensiva, presionando al rival cuando tiene la pelota y tapando las líneas de pase. También acostumbra a presionar rápidamente tras pérdida de balón.

Dicho esto, es fácil pensar que el juego de Silva es perfecto. Aunque eso sería una exageración, es difícil encontrar flaquezas flagrantes. La parte más débil de su juego sería su velocidad. Aunque no es el más lento, tampoco es rápido y es poco probable que se lo encuentre explotando regularmente el espacio detrás de una defensa con el mismo nivel de amenaza que cualquier delantero más rápido. Esto no es un gran problema para un equipo como Portugal, donde André es usado más como lanzador hacia posiciones donde aprovechar los espacios con gente como Gelson Martins, Cristiano Ronaldo o Gonçalo Guedes. De esta manera, eclipsa su falta de velocidad con una gran inteligencia táctica.

La gran pregunta sobre el juego de André Silva realmente es cómo se desarrollará. Y en eso afecta, sin duda, como afrontará una cita de tal exigencia como este Mundial de Rusia 2018.

 

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El anfitrión Golovin

Sin duda alguna Aleksandr Golovin es el hombre de la primera jornada del Mundial de Rusia 2018. El ruso dio una auténtica exhibición ante Arabia Saudita que culminó con un gol en el descuento, pero ésto, para muchos no era algo de extrañar, ya que está en la agenda de muchos clubes europeos tras su realmente destacada Europa League con el CSKA.

Golovin ha sido comparado a menudo con uno de sus compañeros de equipo, Alan Dzagoev, graduado de la academia del CSKA. En muchos sentidos, estas comparaciones parecen cada vez más precisas. Cuando Dzgaoev irrumpió en la escena aún era un adolescente, un brillante centrocampista ofensivo que atrajo la atención del mundo en la Eurocopa 2012, pero desde entonces ha retrocedido su posición y ahora juega un papel fundamental como centrocampista central profundo. Y parece que Golovin se dirigirá de la misma manera. Como mediocampista ofensivo, Golovin no es un jugador llamativo, pero es un centrocampista de ataque elegante y clásico, que encuentra el espacio bien y espera la oportunidad de jugar el pase perfecto. Si se lo fuerza a posiciones más amplias, no tiene miedo de enfrentarse a su hombre. Sin embargo, no destaca por su velocidad, debe usar su habilidad y calidad para vencer a su marcador girando y cambiando de dirección a menudo; ayudado en parte por sus dos pies.

A nivel juvenil tanto para club y país, Golovin, a menudo, se hizo responsable de los penaltis y tiros libres, incluso anotando en la Copa Mundial Sub-17 de 2013 desde un lanzamiento de falta directo, al tiempo que lanzaba numerosas penalizaciones para el equipo de reservas del CSKA. Además, muchas de sus asistencias en este nivel fueron a balón parado, un testimonio de cuán precisa puede ser su entrega desde estas posiciones. Como brillante lanzador de faltas, no sorprenderá saber que Golovin posee un malvado tiro. Sus primeros dos goles para la selección rusa fueron excelentes medio voleas de todo el borde de la caja, y su gol más famoso hasta la fecha para el CSKA fue en la Europa League, fue una brillante falta ante el Arsenal.

Sin embargo, no saca a relucir tan a menudo su espectacular golpeo. Ha anotado cinco veces en esta temporada en la Premier Liga Rusa. Eso se puede explicar en parte por la reputación de Golovin como un jugador desinteresado. Quizás en ocasiones, a veces es demasiado desinteresado; no dispara cuando puede tener el mejor ángulo que su compañero de equipo.

Al jugador de 22 años le encanta moverse con la pelota en los contraataques, prospera al con la pelota cosida al pie y luego decide asistir a un compañero, es raro verlo contragolpear y que luego intente un tiro a puerta.

A pesar de que se está adaptando al rol de interior o mediocentro cada semana que pasa, quizás no sea la posición que se adapte perfectamente a sus habilidades. No es fuerte físicamente y a menudo le falta trabajo defensivo para operar en una posición donde los jugadores son estrictamente responsables de la defensa. Su afición por jugar el pase perfecto, sacar el balón jugado y tener la posesión también le ha causado problemas, fallando en varias ocasiones el pase, perdiendo la pelota dentro de su propia mitad, lo que ha llevado a ocasiones de gol para el equipo contrario.

Golovin posee la capacidad de jugar como mediocentro, pero necesita la experiencia que solo vendrá con el tiempo. Su edad también cuenta en este aspecto, los centrocampistas tienden a alcanzar su pico de rendimiento más tarde en su carrera, por lo que se puede presagiar un prometedor futuro para el ruso.

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La Uruguay de Bentancur

Desde que debutara con Boca, Rodrigo Bentancur ha sido comparado con Juan Román Riquelme. De hecho, el propio Riquelme ha señalado al uruguayo como uno de sus talentos favoritos para el futuro. Aunque compararlo con uno de los mejores de Boca de todos los tiempos puede parecer un poco excesivo, hay algunos rasgos que comparte con el legendario número diez. Al igual que Riquelme, siempre quiere el balón y vagabundeará por el campo para conseguirlo. La capacidad de pasar y la visión también le permiten a Bentancur a menudo dictar el juego para su equipo, algo que hace con gran confianza a pesar de su juventud. También puede contribuir en la faceta goleadora debido a su buen disparo desde fuera del área.

Su manejo con la pelota, especialmente hacia adelante, es algo digno de contemplar. A veces cuando pasa a los defensores es como si no estuvieran allí. Sin embargo, ser capaz de decidir cuándo es inteligente atacar a su hombre y cuándo salir de la situación probablemente sea una de las cosas que necesitará desarrollar, a pesar de haber mejorado en esta faceta de la mano de Allegri. De todas formas, es impresionantemente bueno para comprender la necesidad de desacelerar las cosas y cuándo pasar a un ritmo alto. También es capaz de hacer ambas cosas, y a menudo se mueve al espacio después de pasar a un compañero, creando opciones alrededor de la pelota. En eso, muestra una gran comprensión del juego, lo que nuevamente sugiere las comparaciones con un solo Riquelme.

Con sus 187 centímetros de altura, también es excelente para usar su físico para ganar espacio en la pelota, o quitarse a su hombre de la presión. Ciertamente no se asusta de las batallas físicas, aunque esta es otra de las cosas en las que tendrá que trabajar, ya que en diversas ocasiones se le tacha de blando. Dado que todavía es joven y su cuerpo se está desarrollando, tendrá que ganar unos kilos de más para ser realmente una fuerza en el centro del campo aunque como explicó para ESPN, tras su año en la Serie A: “Maduré muchísimo. El ir para Europa te cambia totalmente a la hora de lo físico y el tema futbolístico“.

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Para la selección uruguaya que estaba pidiendo a gritos a un centrocampista central que controlase el juego, le vino como anillo al dedo. El actual técnico uruguayo, Óscar Washington Tabárez se enamoró de Rodrigo Bentancur, al que no ha tenido problemas de entregarle el mando del medio del campo junto a Matías Vecino. Rodrigo dejó claro su intención para el Mundial de Rusia 2018, “Vamos en busca de ganar el mundial, es el objetivo que tenemos todos y lo tenemos muy claro, pero sabemos que hay que trabajar muchísimo“.

 

El momento de Kownacki

Nacido en Gorzów Wielkopolski en 1997, el delantero polaco se antoja como una de las alternativas que maneja Nawalka para refrescar al equipo desde el banquillo.

Kownacki brilló por primara vez en la 2016-17 donde jugó un papel fundamental en la campaña del Lech Poznań, en el Ekstraklasa, anotando nueve goles y sumando tres asistencias en poco más de 1.300 minutos de acción. En la Copa de Polonia, los dos goles del jugador de 20 años en cinco partidos ayudaron a Poznań a encaminarse hacia la final, donde desafortunadamente cayeron 2-1 en 120 minutos.

Posteriormente jugó el Campeonato Europeo Sub-21 de la UEFA 2017, donde, aunque Polonia fue sede de los mismos, no lograron pasar de fase de grupos, con un último puesto. A pesar de ello, el rendimiento del delantero destacó lo suficiente como para despertar gran interés en todo el espectro del fútbol europeo, reconociendo que Kownacki era una inversión que vale la pena tomar. Firmó por la Sampdoria por 3.5 millones de euros, uniendose así a los graduados de Poznań, Bartosz Bereszynski y Karol Linetty.

Desde su traslado a Génova, Kownacki aprovechó todas las oportunidades que le brindó el mánager Marco Giampaolo a pesar de contar con un número limitado de minutos. Poco a poco, su trabajo ha convencido al entrenador para que le dé un papel cada vez mayor en la 2018/2019, en lo que se perfila como una gran campaña para los Blucerchiati en la Serie A.

Pero qué puede aportar Dawid Kownacki a la Polonia de Nawalka

Emular un ídolo tuyo nunca es una tarea sencilla, especialmente cuando ese ídolo se llama Robert Lewandowski, para muchos, el mejor delantero del mundo. Replicar lo que ha hecho la estrella del Bayern de Múnich en el transcurso de una carrera ilustre tanto para el club como para el país es inimaginable para Kownacki, pero solo porque el delantero polaco se ha dado cuenta de que puede lograr sus propios sueños sin la presión de seguir los pasos de su compatriota.

De estatura alta, pero con una cara de bebé que se asemeja a la de un adolescente, el perfil de Kownacki es casi idéntico al de Lewandowski, quizás parcialmente por qué a primera vista se producen las comparaciones. A través del desarrollo corporal natural, el polaco debería convertirse cada vez más en una amenaza en el aire para alcanzar el objetivo o para servir a quienes lo rodean con un movimiento de cabeza. Físicamente, el talento sub-21 es un poco más robusto en su forma, y ​​en un principio, carecía de la fortaleza que se estaba formando en Polonia. En el circuito de alto nivel del fútbol polaco, el espacio y el tiempo que disfrutó de la pelota para driblar hicieron de esto una pequeña crítica de él.

Sin embargo, desde que se mudó a Italia, Kownacki se fortaleció un poco para soportar una marca de fútbol más exigente y una en la que la posesión y la toma de decisiones rápidas son primordiales para la fluidez de la acumulación de un equipo.

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Los primeros informes de exploración de Kownacki durante sus dos primeras temporadas en Poznań sugerían que era el tipo de delantero que marcaría la mayor parte de sus goles en el área penal. Durante la campaña 2015-16, Kownacki fue letal en el área para compensar la falta de producción fuera de la misma, lo que pone de manifiesto su falta de cooperación y la imposibilidad de vincularse con sus compañeros del centro del campo.

Con su llegada a la Sampdoria, Marco Giampaolo, ha hecho que Kownacki ampliara sus habilidades. El prometedor delantero ha agregado elementos a su repertorio que le permiten asumir responsabilidades ofensivas en el mediocampo que ayudan a abrir el campo de juego, para tener oportunidades de gol que tanto él mismo como los nueve puros Fabio Quagliarella y Duvan Zapata puedan rematar. Ya sea como un delantero central o como jugador atacante, al polaco le gusta rebotar en su marcador y lanzarse hacia la meta con un ritmo furtivo y un deseo de probar al arquero. No hay duda de que la tasa de trabajo de Kownacki y el control de los movimientos del balón han mejorado, y lo que lo ha hecho más flexible tácticamente en el esquema 4-3-1-2 de Giampaolo. Por supuesto, aparte de las táctica y el físico del fútbol italiano, existe la prueba mental que presenta a los futbolistas jóvenes, especialmente los que vienen del extranjero. Queda por ver si puede adaptarse a lo largo de 90 minutos completos cuando se lo mantiene bajo control y se le entregan diferentes tareas para romper el juego abierto. Desde sus primeros años como jugador, cuando mostró su gran actitudy mentalidad, la motivación de Kownacki para abrir el marcador teniendo paciencia para tener la oportunidad de hacerlo, trabaja a su favor para el futuro.

 

Torreira, el arma secreta de Tabarez

De estatura pequeña, pero con un potencial aparentemente ilimitado, Torreira se llevó sus talentos de su ciudad natal, Fray Bentos, Uruguay, a la región italiana de Abruzzo en 2014, uniéndose a la Pescara de Massimo Oddo. Su primera temporada en Italia fue más una curva de aprendizaje que otra cosa, ya que el adolescente pasó la mayor parte de su tiempo en el banquillo. Sin embargo, al hacer su debut en la Serie B el 16 de mayo de 2015 contra Varese, estaba claro que a través de un tamaño de muestra pequeño tenía los requisitos para prosperar como jugador habitual en la máxima categoría italiana.

A través de los esfuerzos de exploración de los directores Carlo Osti y Daniele Prade, Sampdoria se hizo con los servicios del joven charrúa por 1.5 millones de euros pero lo cedieron de nuevo a los Delfini para que progresara.

Volvió a la Sampdoria, y no se ha movido de la titularidad, es un pilar en el esquema de Giampaolo como demuestran los 3049 minutos de la 2016/2017 o los 3185 de la 2017/2018.

Pero qué puede ofrecer Lucas Torreira a la Uruguay de Tabarez

Torreira es un caballo de batalla implacable, el regista uruguayo está dispuesto a presionar en los momentos oportunos. Sin embargo, una cosa es ser agresivo, y otra es saber cuándo aprovechar esta energía, equilibrando finamente las posibles recompensas creadas al aplicar presión con los riesgos de desocupar el espacio. El comportamiento general de Torreira en el campo parece temerario, pero desmiente muchos aspectos maduros de su juego, de los cuales el posicionamiento en estas circunstancias es uno. Pese a toda esta versatilidad, Torreira carece de estatura. Pero en un mundo en el que los futbolistas son cada vez más buscados por su capacidad atlética tanto como por su calidad futbolística, el charrúa compensa con determinación. Con su bajo centro de gravedad, el jugador de 22 años ha demostrado ser lo suficientemente ágil como para evadir a los defensores en espacios reducidos lo que le permite competir cuerpo a cuerpo con oponentes más grandes: solo pregúntale a Radja Nainggolan. Sus cualidades van de la mano con otro centrocampista diminuto que ha pasado por Pescara: Marco Verratti. Siempre jugando con una madurez que contrasta con su edad en la base del 4-3-1-2 de Giampaolo, Torreira posee todos los rasgos necesarios para anclar en el centro del campo a los 22 años.

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Sin el balón, su valentía al entrar en encuentros físicos con la negativa a conceder siquiera el más mínimo espacio, lo hace ideal para el papel que desempeña en Italia. Y, a diferencia de Verratti, ha demostrado ser disciplinado al hacerlo; logrando mantenerse fuera del libro del árbitro de forma rutinaria. Normalmente, este rol requiere que uno sea el punto de partida de la acumulación de ataques. La eficiencia y la efectividad son esenciales, al igual que la capacidad de leer el juego y hacer circular la posesión rápidamente; Torreira hace todo esto tremendamente bien. Si bien aún no es el más creativo de los transeúntes, tampoco el papel del uruguayo le pide que sea demasiado osado en la posesión. Aprobar una tasa de éxito del 87.2% en lo que va de la temporada es indicativo de eso, aunque jugar más de un pase clave por juego es una salida sólida para un jugador que generalmente orquesta las jugadas desde las profundidades.

Aunque, a medida que continúa creciendo su confianza en su papel, habrá margen de mejora en esta área. Más arriba en el terreno de juego, como se mencionó anteriormente, el joven jugador, incluso parece estar agregando una amenaza de tiro de largo alcance a su arsenal de ataque. Este rasgo es algo a lo que hay que prestar atención cuando se muda a un equipo más grande que busca inmovilizar a los equipos en su propia área de penalti; dándole más licencias para arrastrarse a las zonas de puntuación. A los 22 años, pocos mediocampistas están tan pulidos como Lucas Torreira. Los mediocentros adversarios deberían estar agradecidos de que no sea quince centímetros más alto.

Pese a haber con la absoluta este año, Torreira sería ideal para acompañar tanto a Vecino como a Bentancur en un 4-4-2 (en detrimento de uno de los mencionados) o en un 4-3-3. Como se vio en el Egipto-Uruguay, los sudamericanos carecen de esa garra en mediocampo que ofrece el de Fray Bentos, y que tan característica era en la medular durante otros Mundiales con Gargano, Pérez o Arévalo Ríos. Lucas puede despertar el león que tiene dentro la selección uruguaya.

Las ilusiones de un país en Milinkovic-Savic

Sergej Milinkovic-Savic está llamado a ser uno de los mejores jugadores de la próxima década en el continente europeo. ¿Pero qué podemos esperar de él en este Mundial 2018?

Nacido en Lleida en 1995 por casualidades de la vida. Su padre Nikola Milinkovic, fue también futbolista profesional, en esa época estaba jugando en la UE Lleida. Se trataba de un delantero con pegada que hizo carrera en equipos de Portugal y España como la citada UE Lleida, UD Almería, CD Ourense o GD Chaves.

Su nombre saltó a la fama tras el extraordinario triunfo de Serbia en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2015, que se produjo tras una victoria sobre Brasil en la final. Sergej además recibió el Balón de Bronce adidas del torneo, lo que causó tal repercusión en el país serbio, que apenas tres meses después fue convocado por la selección absoluta.

Posteriormente decidió marcharse a Bélgica, cuna de grandes talentos, antes de dar el gran salto a la Serie A. En verano de 2015, Igli Tare, director deportivo de la Lazio, decidió apostar un montante de 18 millones por hacerse con el serbio. Y la decisión no pudo ser más acertada.

Tras un crecimiento exponencial de Sergej, el propio Igli Tare reconocía el interés de grandes clubes a Calciomercato: “Hemos recibido varias ofertas por él, algunas por más de 70 millones de euros. Renovó su contrato hace seis meses y eso significa que está bien aquí”. Además según distintos medios tasó al centrocampista en más de 105 millones de euros.

Su futuro pasa por este Mundial y él lo sabe. Han llamado a su puerta equipos como el PSG, Juventus o su equipo desde niño el Real Madrid, el cual según Il Messaggero podría ofrecer 150 millones.

¿Pero qué hace a Sergej Milinkovic-Savic tan especial?

Se trata de un interior creativo o centrocampista moderno de 1´92 metros con un llamativo cuerpo y la moderada velocidad propias de un delantero tanque. Pese a llamar la atención por parecer de todo menos un mediocentro talentoso, utiliza su altura para dominar el juego físicamente. Su poderío del juego se basa en la calidad suprema para combinar con ambos pies,  y por su envergadura que utiliza para el juego de espaldas, proteger majestuosamente el balón si está marcado y su llegada desde segunda línea, favorecida por su instinto sin balón. Remata bien con ambas piernas desde media distancia, con la cabeza e incluso en la posición de delantero sorprendiendo a los rivales, como pueden mostrar los 14 goles y 9 asistencias realizadas esta campaña. Por todas estas cosas las esperanzas de Serbia en el Mundial pasan por él.


En el combinado balcánico, no tiene un contexto tan ideal como el que le ofrece Simone Inzaghi. En este caso, Mladen Krstajic le retrasa hasta la medular donde acompaña a Nemanja Matic. Sergej tiene que ser el cerebro creativo del equipo, y llevar la pelota en las mejores condiciones hasta los tres cuartos donde recibe Adem Ljajic.

Pese a no lucir tanto en su selección, se pude resarcir como un todocampista,  justo un tipo de futbolista a los que se compara él mismo: “Yo me veo más como Yaya Touré. En cuanto a ídolos, siempre he tenido también como referencia a Nemanja Matic”. Aún así, él mismo se define “como un futuro mediapunta” a lo que añade, “es como más me gusta jugar, ha podido verse esta temporada en el Lazio”.